Hasta ahora, los análisis sobre el impacto de la IA en el trabajo se centraban sobre todo en los modelos de lenguaje, es decir, en lo que puede hacer un chatbot. El 30 de septiembre de 2026, Anthropic publicó el estudio ¿Qué trabajos pueden hacer los robots?, que por primera vez sumó también a los robots. Así, la proporción de tareas laborales que la tecnología puede realizar pasó de aproximadamente la mitad al 81 %.

He repasado los distintos sectores y, en cada uno, he buscado qué está ocurriendo ya en Eslovaquia, Chequia y los países vecinos.

Gráfico: los modelos de lenguaje por sí solos abarcan aproximadamente el 50 % de las tareas laborales; la IA junto con los robots, el 81 %
La IA por sí sola abarca aproximadamente la mitad de las tareas; con robots, el 81 %. Fuente: Anthropic

Qué mide realmente el estudio

Los autores, Russell Legate-Yang y Maxim Massenkoff, evaluaron cada tarea laboral según si un robot puede realizarla y en qué entorno. Distinguen cuatro niveles: el robot no puede realizar la tarea; puede hacerla en un entorno diseñado para robots, como una línea de montaje; en un entorno humano estructurado, como un almacén; o en un entorno imprevisible, como una calle de ciudad.

El estudio utiliza datos estadounidenses sobre ocupaciones. Según sus resultados, los robots ya son técnicamente capaces de realizar el 74 % de las tareas físicas, que representan el 34 % del tiempo de trabajo. La palabra clave es «técnicamente». Hablamos de capacidades, no de lo que las empresas van a implantar realmente.

Por qué debería interesarle especialmente a Eslovaquia

Eslovaquia es el país que más coches fabrica por habitante en el mundo, casi 196 por cada 1000 personas, y la automoción representa más de la mitad de su producción industrial. Ya en 2018, la OCDE concluyó que, de los 32 países estudiados, Eslovaquia era el más vulnerable a la automatización. El 34 % de los puestos de trabajo presenta un alto riesgo de automatización y otro 31 % afronta un cambio considerable en sus funciones.

Gráfico por sectores: proporción de tareas afectadas por la IA por sí sola y por la IA con robots; la mayor diferencia se da en transporte, fabricación y preparación de alimentos
Diferencia entre la IA por sí sola y la IA con robots, por sectores. Los valores son aproximados y se han extraído del gráfico del estudio.

Conductores: del 15 % al 90 %

El transporte y el movimiento de materiales registran el mayor salto de todos los sectores. Con los modelos de lenguaje por sí solos, se veían afectadas menos del 15 % de las tareas de los conductores; con los robots, la cifra ronda el 90 %. Esto incluye a taxistas, camioneros y conductores de carretillas elevadoras.

Los robotaxis ya no son solo cosa de Estados Unidos. En Zagreb ya opera un servicio comercial de robotaxi de la empresa Verne con una tarifa única de 1,99 €, por ahora con un operador a bordo. Uber y la empresa china Pony.ai planean desplegar más de 2000 robotaxis en cinco ciudades europeas. Aparte de Zagreb, Uber todavía no ha revelado cuáles serán. En Múnich y Berlín se están realizando pruebas.

En Eslovaquia, en agosto tuvo lugar el primer recorrido de prueba de un robotaxi de la empresa china WeRide, por ahora con un conductor de seguridad al volante. El 1 de diciembre de 2026 entrará en vigor una ley que permitirá probar vehículos automatizados en un recinto protegido y, después, ponerlos en circulación con una licencia del Ministerio de Transporte y el visto bueno de la policía. En Chequia, desde el 1 de enero de 2026, los coches pueden circular con conducción autónoma de nivel 3 en determinados tramos, sobre todo en autopistas. El conductor debe estar preparado para retomar el control en un máximo de 10 segundos.

Robotaxi en Zagreb por 1,99 €, normas checas sobre conducción autónoma desde el 1/1/2026 y ley eslovaca a partir del 1/12/2026
Robotaxis y nuevas normas en la región

El contexto es interesante. En Eslovaquia faltan actualmente unos 8000 conductores profesionales; en Chequia, hasta 20 000; y en toda Europa, según la organización IRU, unos 502 000. Por eso, en una primera fase, los vehículos autónomos probablemente cubrirán puestos vacantes más que sustituir empleos existentes.

Fábricas, almacenes y cocinas

En la industria manufacturera, los modelos de lenguaje solo abarcan una pequeña parte de las tareas. La robótica añade el montaje, la soldadura, el embalaje y la manipulación de materiales. Según el estudio, la preparación de alimentos registra un salto de magnitud similar.

Algunos ejemplos de la región: Rohlík, en su almacén de Chrášťany, cerca de Praga, ha desplegado 265 robots y necesita casi un 50 % menos de trabajo humano que en sus almacenes más antiguos. DHL, en Jirny, ha puesto en marcha una línea de embalaje que monta y sella hasta 960 cajas por hora, lo que, según la empresa, equivale al rendimiento de hasta 35 empleados. En la preparación de pedidos ayudan 24 robots. En el centro comercial Westfield Černý Most de Praga se preparan platos en la cocina robotizada de iFood, y la nueva planta de Volvo cerca de Košice contará con un sistema de montaje final automatizado de la empresa alemana Dürr.

Construcción: el robot ya levanta muros

Los robots pueden realizar parte de las excavaciones y del acabado de paredes. El fabricante estadounidense de maquinaria de construcción JLG compró en enero de 2026 la empresa Canvas, cuyo robot aplica masilla y lija placas de yeso por sí solo. Pero en la construcción mandan las condiciones y cada obra es distinta, por lo que el sector obtiene cifras más bajas que las fábricas.

En Chequia, Wienerberger utiliza nueve robots de albañilería WLTR. Cada uno puede levantar hasta 10 m² de pared por hora, al ritmo de cinco albañiles. En julio de 2026 se construyó en Žilina el primer lavadero de coches impreso en 3D de Eslovaquia y, en Praga, un robot que trabajaba en la construcción de un edificio de viviendas imprimió en hormigón una habitación entera en dos horas.

Oficinas: casi el 100 %

En administración y apoyo de oficina, los modelos de lenguaje ya abarcan gran parte de las tareas. Al sumar los robots, la cobertura se acerca al cien por cien. Esto se refiere a tareas administrativas, no a todas las personas que trabajan delante de un ordenador.

Los bancos ya lo están incorporando a sus planes. El banco británico Standard Chartered anunció la eliminación de casi 8000 puestos en centros administrativos, que serán sustituidos por IA. Los analistas estiman que, en cinco años, los bancos europeos podrían reducir sus plantillas entre un 10 y un 20 %.

Dónde encuentran sus límites las máquinas

El apoyo sanitario, los servicios personales y las instalaciones y reparaciones registran las cifras más bajas: alrededor del 40 % de las tareas. El contacto humano, la motricidad fina y las situaciones imprevisibles siguen siendo demasiado para los robots. Y precisamente en estas profesiones falta personal en toda la región:

Escasez de personal de enfermería y cuidadores en Eslovaquia, Chequia, Polonia, Alemania y Austria
Donde los robots no llegan, faltan personas

Por qué un 81 % no significa un 81 % de despidos

La cifra más importante del estudio es el 0,3 %. Esa es la proporción de tareas en las que un robot resulta hoy competitivo en costes frente a una persona. Si los robots siguen abaratándose al ritmo actual, alrededor de un 3 % al año, harían falta unos 40 años para que esto se cumpla al menos en el 10 % de las tareas.

Solo en el 0,3 % de las tareas un robot es hoy más barato que una persona, representado como 1 punto de cada 300
El robot suele ser capaz de hacerlo, pero de momento casi nunca sale a cuenta

Los autores también advierten de que los robots impulsados por IA podrían superar esta estimación y aprender a hacer cosas que hoy no pueden. No hay certeza en ninguno de los dos sentidos.

El estudio también muestra a quién afecta más la robótica. En las profesiones más expuestas hay una mayor proporción de hombres con menor nivel educativo y salarios más bajos, y su tasa de desempleo es más del doble que la del resto.

Qué conclusiones sacar

Las empresas de logística, fabricación y transporte deberían seguir de cerca la velocidad a la que bajan los precios de los robots. Cuando falta personal, la automatización puede resultar rentable antes de lo que indica la media, sobre todo en almacenes y líneas de producción.

En la oficina, la IA ya está cambiando el trabajo. Quienes más ganarán serán quienes sepan usarla para las tareas rutinarias y dedicar su tiempo al trato con las personas, la toma de decisiones y la supervisión.

En los cuidados, la sanidad y los oficios harán falta más personas. Aquí, la tecnología ayudará sobre todo con la gestión administrativa que rodea al trabajo, no con el trabajo en sí.

Fuentes